
¿Cuánto cuesta poner aerotermia en un piso de cien metros? La horquilla orientativa, siempre sujeta a visita técnica, se mueve entre los 7.000 y los 12.000 euros si ya tienes emisores que funcionan bien. Ojo con la cifra: en bloques antiguos de Palma, como los de Pere Garau o Son Cotoner, el precio no lo marcan tanto los metros cuadrados habitables como el sitio donde cabe la unidad exterior. Si el patio interior es estrecho o hay que tirar por el terrado, la instalación cambia mucho. Antes de firmar nada, conviene saber dónde va a vivir ese equipo.
No es lo mismo una vivienda habitual llena todo el año que una segunda residencia en Calvià o Maó, donde el pico de agua caliente llega en verano y no en enero. En las islas, la red de gas natural no cubre todo; muchas casas tiran de propano o electricidad directa, así que las comparativas peninsulares valen poco aquí. Además, el salitre en primera línea de costa castiga la batería externa y pide anclajes tratados. Revisa quién te atiende una avería en agosto y si tiene repuestos en stock en tu isla, porque en Formentera o Eivissa todo entra por barco.
De qué depende el precio de la aerotermia en un piso de bloque
En los bloques de Palma, con patios interiores estrechos y terrados compartidos, el sitio donde se coloca la unidad exterior cambia mucho el coste. Si toca subir al tejado o buscar un hueco en la fachada para cumplir la normativa del casco antiguo, el trabajo de anclaje y protección contra el salitre añade dinero frente a una terraza privada más accesible. Pero lo que suele marcar la diferencia entre dos ofertas para la misma vivienda son los metros de tubería aislada. Cuanto más lejos esté la máquina del módulo interior, más material y mano de obra hacen falta, y esta partida es difícil de calcular sin medir in situ.
Tampoco vale dar por hecho que los radiadores actuales aguantan el cambio. Los de hierro fundido en casas antiguas suelen funcionar bien con el agua menos caliente de la aerotermia; los de chapa pequeños pueden quedarse cortos y obligar a sustituirlos. Por último, revisa tu potencia contratada antes de firmar. Muchas segundas residencias tienen cuadros eléctricos justos, y si no soportan la demanda, hay que pagar el enganche de red. Estos detalles, sumados a la insularidad de Menorca o Eivissa donde los plazos dependen del ferry, explican por qué dos presupuestos nunca salen idénticos.
Las siete partidas que tiene que traer el presupuesto
Para poder comparar dos presupuestos de aerotermia en las Islas, es imprescindible que ambos desglosen las siete partidas básicas: unidad exterior, módulo interior, acumulador de agua caliente sanitaria, circuito hidráulico, emisores, trabajo eléctrico con su cuadro y la puesta en marcha con equilibrado. También debe aparecer explícitamente la retirada del sistema anterior a un gestor autorizado, entregando el justificante correspondiente. Si una oferta presenta solo un importe global cerrado sin separar estos conceptos, resulta imposible saber qué incluye realmente y qué se ha dejado fuera.
La diferencia entre dos cotizaciones suele residir precisamente en una línea ausente o mal detallada. Por ejemplo, en casas payesas de Eivissa o chalés de Calvià, los metros de tubería aislada y la potencia del acumulador varían mucho según el uso estacional; un equipo dimensionado para segunda residencia no cubre la demanda pico de ACS en verano cuando la vivienda está llena. Además, el transporte marítimo afecta a los plazos y costes: mientras Mallorca cuenta con almacén cercano, en Formentera todo llega vía transbordo desde Eivissa, lo que puede encarecer repuestos específicos como anclajes tratados contra el salitre o intercambiadores para aguas duras.
Cuándo el piso se va a la parte alta de la horquilla
El precio sube cuando toca tirar del circuito hidráulico desde cero. Sucede en muchos pisos de los sesenta y setenta en Palma, donde la calefacción era solo eléctrica y no existen tuberías para el agua caliente sanitaria. También ocurre si el terrado queda lejos de las viviendas y hay que recorrer metros considerables hasta llegar al punto de distribución, o si la comunidad impone un trazado específico que obliga a rodear estructuras existentes. En estos casos, la partida de materiales e instalación pesa más en el presupuesto final porque el trabajo requiere canalizaciones nuevas y aislamientos adicionales.
Otro factor relevante es la decisión de instalar suelo radiante, especialmente en chalés de Calvià o casas payesas de Eivissa donde ya se plantea una reforma integral. Levantar el pavimento existente añade coste y tiempo, pero permite aprovechar la obra para dejar el sistema preparado. Como orientación, este tipo de suelo se presupuesta entre 45 y 60 euros por metro cuadrado, incluyendo materiales e instalación, aunque la cifra exacta depende siempre de la visita técnica. En viviendas de segunda residencia con potencia eléctrica contratada escasa, revisar ese aspecto antes de elegir el equipo evita ajustes costosos posteriores.
El acumulador de agua caliente sanitaria en un piso alquilado por temporada
En un bloque de Pere Garau o Son Cotoner, donde conviven vecinos todo el año y turistas por semanas, el dimensionado del acumulador depende de la ocupación punta de agosto. Con dos baños en uso simultáneo y duchas encadenadas, un depósito corto se queda sin agua caliente justo cuando más huéspedes hay dentro. En el archipiélago, el pico de demanda térmica no llega con el frío de enero, sino con la casa llena en verano.
La capacidad de recuperación del equipo debe cubrir ese consumo concentrado sin obligar a esperar entre turnos. Si el piso está cerca de la costa, el salitre afecta a los componentes exteriores, pero dentro es el volumen interno lo que decide la comodidad real. Al pedir presupuesto, conviene revisar bien esa partida para evitar sorpresas con la carga máxima prevista.
Lo que hay que hablar con la comunidad antes de pedir precio
Antes de solicitar un presupuesto detallado, conviene aclarar con la comunidad de propietarios ciertos puntos técnicos que afectan directamente al diseño. En los bloques de Palma de los años sesenta, como los de Pere Garau o Son Cotoner, el uso privativo del patio interior y el paso de tuberías por zonas comunes deben quedar bien definidos. Asimismo, en cascos históricos protegidos como Ciutadella de Menorca o Dalt Vila en Eivissa, la normativa exige cuidar la fachada, lo que limita dónde puede colocarse la unidad exterior sin alterar la estética visible desde la calle.
Otro factor clave es el ruido hacia las ventanas vecinas; resolver estas dudas antes evita tener que rehacer ofertas una vez presentadas. En muchos edificios antiguos, especialmente en Inca o Manacor donde predominan casas entre medianeras con muros gruesos, el terrado suele ser la única superficie libre viable para ubicar el equipo. Consultar estos detalles con los vecinos previene bloqueos posteriores y asegura que la propuesta técnica sea realista desde el principio, adaptándose a las limitaciones físicas y normativas propias de la isla.
Cómo se comparan tres ofertas sin fijarse solo en el total
Coloca cada oferta en una columna y desglosa el precio por partidas: unidad exterior, módulo interior, acumulador de agua caliente sanitaria, circuito hidráulico, emisores, trabajo eléctrico y puesta en marcha. Fíjate en qué tipo de acumulador lleva cada propuesta, ya que la capacidad condiciona el confort real. Verifica si los emisores están incluidos o presupuestados aparte; en casas antiguas con radiadores de hierro fundido suelen aguantar bien el cambio, pero los de chapa pequeños se quedan cortos. Comprueba también si aparece la retirada del sistema anterior a un gestor autorizado con su justificante, un trámite que a veces se omite en el total final.
No dejes fuera el plazo de entrega comprometido. En Mallorca hay almacén local, pero en Menorca y Eivissa la variedad de stock es menor y todo depende de la carga del ferry. Para Formentera, recuerda que el equipo entra por La Savina tras un transbordo desde Eivissa, lo que alarga los tiempos. Antes de firmar, aclara quién atiende una avería en agosto, cuando la demanda de agua caliente está en su pico, y si el repuesto está en la isla. Ten presente que la cifra definitiva solo se cierra tras la visita técnica, pues condiciones como la potencia eléctrica contratada o la exposición al salitre pueden variar el presupuesto inicial.